jueves, 17 de febrero de 2011

INSTANTE TUYO

El mundo y la felicidad, está lleno de instantes.
Como el roce de tus labios cuando va a rescatar un beso.
La brisa algodana, que sucede, al tocar levemente, una piel en tu mano.
La mirada intensa de la noche, que no sabe, de la otra mirada que la guarda.
De la música, lejana y cercana, que surge de tus palabras.
De tus pensamientos ajenos en mi memoria que sospecha y anhela el poder estar juntos.
Sólo necesito un instante tuyo para ver las tardes que siempre mueren en el ocaso.
¿Me lo prestas?

1 comentario:

  1. El último instante de la tarde, de una tarde cualquiera y de todas las tardes, nunca se presta sino que es regalado desinteresadamente a la noche, y ésta al día que le sigue. Lo que va enlazando la cadena de los días es un regalo que pasa de mano en mano. La felicidad tiene poco de propiedad privada.

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